Lo confieso

instagram

Estoy enganchada a instagram y no puedo dejar de subir fotos de mis pies, comida vegetariana (para que veáis que serlo no está reñido con comer bien) y flores, muchas flores, a veces demasiadas.

Así que si queréis seguir mi día a día @doublecloth (os recomiendo antihistamínico porque lo de las flores y las plantas se me está yendo de las manos)

Pd. Como nuestros planes de tener gato se conviertan en realidad (que lo dudo bastante) entonces si que lo vais a flipar conmigo en Instagram, pero eso ya lo afrontaremos cuando venga ;) 

gato

Instagram: Soy una maruja

Esta es una de esas veces que os cuenta una obviedad para acabar de convencerme de que algo es real. Queridos, he repasado mi cuenta de Instagram y he sido consciente de que soy una maruja de manual. Hago galletas, punto, llevo las uñas pintadas de rojo, me pongo rulos, quedo para merendar, me obsesionan las rosas y adoro las tazas de porcelana. Me falta un maridito en casa e ir a la compra al mercado (ni el marido sería el propio de una maruja ni la compra tampoco, ya sabéis, pero espero que algún día encuentre ambos complementos: un hombre de bien y un mercado donde corten el pescado para sushi sin destrozarlo en demasía … ¡Tampoco pido tanto! ¿no?).

Soy una maruja y ¡me encanta! 

La vuelta al hogar

Hoy la cosa va de la vuelta a las raíces, al hogar, (porque he pasado las vacaciones en mi adorado Burgos) y de lo fácil que me resulta engancharme a las cosas (porque sólo quería un iphone para poder jugar con Instagram). Es decir: os muestro algunas las imágenes que tome con mi teléfono durante estos días de tranquilidad. Parece mentira, hace casi 20 años que llegamos a Madrid y yo todavía siento que vuelvo a casa cuando visito la ciudad. A veces es divertido y necesario volver al hogar.