Retorno a la elegancia

Ayer en la versión en español del “The New York Times” que hace el país los jueves encontré un artículo interesante. Titulado Un retorno a las siluetas de tiempos más sencillos hablaba de la vuelta a la silueta de los cincuenta y principios de los sesenta que últimamente se intuye en el mundo de la moda. Tal vez el titulo no fuera el más adecuado, pues dependiendo de quién hablemos esos años fueron más o menos sencillos (no esta de menos recordar que en las guerras todos acaban perdiendo). Basándose en iconos como Grace Kelly, muchos diseñadores, entre los que se encuentran Marc Jacobs, Michael Kors, Prada o Dolce & Gabbana, han decidido volver a la silueta de aquellos años.

Yo personalmente aclamo y festejo este cambio. La moda concebida como puro exhibicionismo tendente a la fantasía constante no puede sostenerse por si sola. Por muy fashion que puedan ser la última tendencia no puede formar parte de tu guardarropa en el día a día si se trata de un estrafalario vestido extremadamente armado con el que no te puedes ni mover (sí, sí me refiero a la ultima ocurrencia de Nicolas Ghesquière, el celebre diseñador de Balenciaga). La moda debe servir como instrumento para hacer la vida más feliz a las personas que la disfrutan no esclavizarlas.

En los últimos tiempos hemos vivido un renacer de la “tendencia”, el ataque de las “fashion victim”, legiones de admiradoras de las tendencias que son capaces de vestirse con el último modelito omitiendo cualquier criterio estético. No es que la moda en los cincuenta fuera mejor que la actual, tenemos grandes creadores que hacen cosas alucinantes, pero el tratamiento de ella era diferente. La importancia del tejido, del corte y de la estética era fundamental a la hora de vestirse.

Tampoco debemos olvidar que cuando nos referimos al estilo de los cincuenta o los sesenta solamente hablamos de una parte del planeta y que la gran temida globalización (o tal vez mal entendida) nos ha traído al mundo de la moda la posibilidad de integrar a la otra parte del mundo. Pero quizás la reivindicación en este aspecto no sea la vuelta a un determinado estilo, pues la moda debe evolucionar como la propia sociedad, sino una nueva forma de entenderla o la vuelta a un concepto estético donde el esperpento no es el ganador.

Ball Chair

Nada mejor para empezar que una de la piezas básicas de la decoración contemporánea. Siempre me ha encantado esta silla, en sus dos versiones, Ball Chair, la segunda de ellas y primera en ser creada, y Bubble Chair (una burbuja transparente). Fueron diseñadas por Eero Aarnio utilizando la idea de una esfera partida por la mitad.

El pop llega a cualquier habitación gracias a esta pequeña escultura, porque por mucho que pueda ser utilizada como una silla o lo sea, ya se ha convertido en parte de nuestra cultura estética. Siempre me ha gustado esta estética, el color, el uso del mobiliario incluso los propios materiales. El plástico o el metal forma parte de la estética que he conocido toda mi vida, de mi concepción del diseño. ojalá algún día pueda tener una de ellas en mi salón !!!!

Algo que contar

Tras ser lectora asidua de blogs y demás comentarios sobre moda, estilo … por fin hoy me decido a publicar mi propio blog. Este nace para entretener a quien lo lea (si es que alguien lo hace!!!) y también a quien lo escribe. Porque las cosas bonitas forman parte de mi vida y de eso es precisamente de lo que hablaré aquí. De todas las cosas bonitas que hacen que la vida sea mucho más agradable, más dulce y más feliz.

Doublecloth pretende ser un lugar desde el que poder expresarme y compartir con el mundo esos pequeños tesoros que encuentro casa día. Un lugar en donde plantear mi particular visión del mundo. Se que existirán montones de lugares donde la gente que escribe posee unos conocimiento mucho mayores que lo mios sobre multitud de materias, y aprendo de ellos cada día, y, tal vez, debería conformarme con leerlos y no pretender emularlos pero supongo que publicar un blog es consecuencia directa de la búsqueda incansable de respuestas pero también de preguntas que aparece constantemente en mi vida. Por ello no pretendo nada más que compartir mis inquietudes con quien me quiera leer y por ello este blog no nace como un blog de moda sino como una expresión de todas las cosas que me gustan y llenan mi pequeña existencia.

After being an assiduous reader of blogs and other comments about fashion, style… finally today I decide to publish my own blog. East is born to entertain the one who reads it (if it is that someone does it!!!) and also to the one who writes it. Because the nice things are part of my life and of that it is precisely about what I will speak here. Of all the nice things that do that the life is much more agreeable, more sweet and happier.

Doublecloth tries to be a place from which to be able to express myself and share with the world these small treasures that meeting marries day. A place where to raise my particular vision of the world. That there will exist heaps of places where the people who writes possess some knowledge much major than it mine on multitude of matters, and I learn of them every day, and, perhaps, I should be content to read them and not try to emulate them but I suppose that to publish a blog is a direct consequence of the tireless search of answers but also of questions that it appears constantly in my life. For it I do not claim anything more that to share my worries with the one who loves to read and for it this blog is not born like a fashionable blog but like an expression of all the things that I like and they fill my small existence.

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